domingo, 1 de noviembre de 2015

Demasiado oscuro como para querer ver algo

Hoy la lluvia me ha deshecho...
Hablando claro;
la insoportable agonía del alma me ha calmado la pena, del mismo modo en el que se dejan de sentir las heridas profundas tras unos minutos sangrando. Me ha golpeado una absurda indiferencia que me ha hecho vomitarme a mí misma, volver a nacer tras una muerte interna; llevaba muerta debajo de esta piel tanto tiempo... Y de repente he escuchado la lluvia, esta me llamaba como marinero al mar porque es ella quien me comprende. El cielo llora por mí cuando soy demasiado egoísta como para darme el lujo de quererme un instante fuera de la cáscara. Pero estos trozos firmes no se rompen, me asfixian, siento claustrofobia cuando estoy dentro de mí pero me da miedo salir ahí fuera y ver que todos somos humanos. Me da miedo pensar que todos sufren y todos lloran, que todos somos piezas del mismo maldito puzzle y que no hay forma de escapar.
No hay salida de esta tortura, no hay más salida que dejarse llevar hasta que todo se vuelva demasiado insoportable, demasiado oscuro como para querer ver algo.